Una operación de renta bien gestionada se distingue por su trazabilidad: cada unidad debe tener un contrato vigente, una remisión firmada, un calendario de mantenimiento y un plan de cobro claro. Cuando alguno de estos elementos vive en Excel o en el correo, el negocio empieza a perder dinero de forma silenciosa.
El contrato como fuente única de verdad
El contrato define renta mensual, horas incluidas, penalizaciones, mantenimiento y responsabilidades. En el ERP, este contrato dispara automáticamente el calendario de facturación y los servicios preventivos.
Remisión con firma digital
La remisión de entrega y devolución se firma en la app móvil con fotografía del estado de la unidad. Este soporte evita disputas sobre daños al momento de la recolección.
Cobranza recurrente automatizada
- Configura la periodicidad (mensual, quincenal o por hora operada).
- Define el día de corte y el día de facturación.
- Activa recordatorios previos al vencimiento.
- Concilia automáticamente con el estado de cuenta bancario.
Cierre y liquidación
Al terminar el contrato, el ERP calcula horas excedentes, penalizaciones, saldos a favor y genera la nota de crédito o factura final. El operador solo autoriza; el sistema hace el cálculo.